Todas las personas que quieren obtener un préstamo deben tener en cuenta de que un banco o una institución financiera puede negárselo. Esta situación puede suceder cuando un solicitante no tiene solvencia económica, es decir, no es capaz de hacer frente a sus compromisos de pago. Si estamos a punto de tomar un crédito, vale la pena familiarizarse con este término, ya que será fundamental para la decisión del banco en cuanto a nuestro préstamo.

Definición de solvencia

Solvencia es un término económico que viene del latín solvens y que significa literalmente “solvente”. De esta palabra se puede deducir el significado básico de solvencia: es simplemente la capacidad de una persona o una institución para pagar todas las deudas que tiene o tendrá a futuro. Este valor es extremadamente importante para las instituciones financieras ya que a través de este son capaces de estimar el estado económico actual de un prestatario y decidir sobre el máximo valor de préstamo a otorgar.

Solvencia y liquidez

Pero la solvencia no es el único valor de interés para las instituciones financieras. No menos significativo es la liquidez. Estos dos conceptos son confundidos muy seguido y aunque tienen mucho en común, no significan lo mismo. La solvencia no necesariamente se expresa en términos del dinero en efectivo. A esta se incluyen todos los recursos que pueden respaldar nuestras deudas, por ejemplo propiedades inmobiliarias, objetos de valor etc. 

La liquidez a su vez es la capacidad real de liquidar las deudas en un momento dado es decir, tras haber convertido los activos poseídos en dinero. Si tenemos solvencia, pero nuestra liquidez es cuestionable, la aprobación del préstamo también será incierta. Por otro lado, una elevada liquidez sin ningún aval tampoco presenta una situación deseable. En resumen, lo mejor es cuidar ambas magnitudes, es decir ser capaz de hacer frente a los compromisos financieros a largo y a corto plazo. Para controlar la situación actual del negocio, cada empresa debería regularmente calcular el ratio de solvencia que ayuda a identificar posibles problemas financieros.

Solvencia técnica y efectiva

En este punto hay que explicar la diferencia entre otros dos términos que pueden ser útiles en la evaluación del estado financiero de una empresa: solvencia técnica y efectiva. La primera se refiere a la capacidad de una empresa para cumplir los compromisos de pago usando solo los fondos generados por su negocio, lo que significa que la entidad no tiene que recurrir a ninguna financiación externa. A su vez, podemos decir que una empresa dispone de solvencia efectiva cuando esta debe acudir a préstamos adicionales o vender unos de los activos para cumplir con sus pagos, ya que no es capaz de cubrir estos gastos a través de una autofinanciación.El conocimiento de los términos básicos de la economía y las finanzas es útil no solo para las personas que poseen empresas. Cada uno de nosotros en algún momento de la vida puede necesitar un préstamo y en consecuencia, tendrá que acudir a unas instituciones financieras. Para evitar confusión o incluso engaños, vale la pena conocer y entender los conceptos como solvencia, liquidez, riesgos crediticios y otros por tu propio bien.