De vez en cuando, cada uno de nosotros tiene que enfrentar un caso de emergencia. Una avería de lavadora, una enfermedad de mascota o una visita odontológica que no puede esperar – estas situaciones inesperadas destrozan los nervios y arruinan el bolsillo. A veces estos gastos inevitables superan nuestras capacidades económicas – ¿qué hacer en tal caso? La respuesta es clara: acudir a un préstamo en línea.

¿Cómo funciona esto?

Solicitar un préstamo en línea en realidad es un juego de niños y cada persona, incluso una que no tiene fluidez en el manejo de computadores, lo lidiará sin problemas. Basta que tengas un acceso a internet y sepas en qué banco o institución financiera quieres solicitar tu préstamo. En la página web de la entidad elegida tienes que registrarte como un usuario nuevo, escoger un valor de dinero y el plazo de devolución, insertar tus datos personales del DNI y esperar una confirmación. Si todo sale bien, el dinero aparecerá en tu cuenta ¡incluso en un cuarto de hora!

¿A quién está dedicado este tipo de préstamos?

Los préstamos a través de internet sirven no solo a las personas que tienen dificultades en llegar a fin de mes, aunque las emergencias que te dejan sin un céntimo en el bolsillo son las razones más comunes para pedir este tipo de ayuda. Pero los préstamos en línea son populares también entre otros grupos sociales, por ejemplo los trabajadores independientes que reciben su sueldo irregularmente. Sin embargo, los plazos de pago son para todos iguales y cada persona, incluyendo freelancers, tiene que hacer frente a las facturas de energía o agua a tiempo. Una buena solución para este tipo de situaciones es también un préstamo en línea.

Las ventajas de préstamos online

Hoy en día la gente valora su tiempo más que nada. Los préstamos online cumplen con las expectativas de los prestatarios impacientes ya que estos son capaces de otorgarles dinero en minutos. Otra ventaja a considerar es la sencillez del proceso de préstamo. No tienes que entregar un montón de documentos y certificados, como sucede en el caso de los bancos, tampoco tienes la necesidad de poseer ningún aval ni esperar largos días para una decisión final. Un buen préstamo en línea lo consigues sin salir de tu casa, sin hacer filas y sin papeleos innecesarios. Porque todos sabemos muy bien que el tiempo es oro.

¿Y qué más vale la pena saber?

Aunque los préstamos a través de internet son rápidos y fáciles de obtener, hay que respetar algunas reglas ya que sin el cumplimiento de estas no podemos contar con una respuesta positiva por parte de la institución financiera. Primero, la mayoría de ellas requiere que el prestatario sea de nacionalidad española, mayor de edad y sin un historial de grandes deudas. El préstamo lo podemos recibir solo a un plazo relativamente corto (30-90 días) y solo hasta más o menos 1000 €. ¡Ojo a las tasas! A veces pueden estar muy elevadas – salvo que estés utilizando los servicios de la empresa por primera vez – en este caso muchas instituciones bancarias te lo ofrecen a tasa cero. Si quieres ahorrar en las tasas – anticipa la devolución del dinero.Un préstamo en línea es un servicio muy útil cuando necesitas dinero inmediatamente. Y aunque la mayoría de las entidades financieras ofrecen condiciones transparentes y reglas claras, no faltan las empresas que quieran aprovecharse de las necesidades de los demás. Por ese motivo hay que escoger cuidadosamente un prestamista, leer detalladamente las condiciones del contrato, controlar opiniones en internet y seguir las recomendaciones de amigos y familiares que han ya usado estos servicios en el pasado.