Un préstamo es una buena solución cuando por un momento estamos cortos de dinero o cuando queremos aprovechar para comprar un accesorio en promoción u optar por un viaje a un precio muy atractivo. Los préstamos son populares a cualquier edad y el motivo de solicitud varía dependiendo del prestatario. A pesar de lo que se cree, estos no son dedicados solamente a las personas con problemas financieros, sino también a aquellas que tratan los préstamos como un método para realizar sus planes espontáneos o cumplir sus pequeños sueños. Sin embargo, para no dejar que nos engañe la visión del dinero aparentemente fácil, deberíamos saber cómo hacer uso de los préstamos de manera inteligente y evitar frustraciones por la falta de control sobre nuestras propias finanzas y obligaciones.

Presta solo la suma que necesitas

Uno de los errores más comunes en cuanto a tomar un préstamo es solicitar una suma mayor de lo que en realidad se necesita. Muchas personas caen en la tentación de prestar la máxima suma que el prestamista puede ofrecer. Pero la verdad es que cuando el dinero ya está en la cuenta, gastarlo es lo más fácil. Por este motivo, si no tomamos en consideración nuestras capacidades económicas reales, puede resultar que no seremos capaces de amortizar el compromiso financiero ya que nuestros ingresos no serán suficientes. Y esto es un camino directo a caer en un bucle de préstamos. Para evitarlo, antes de presentar una solicitud, hay que reflexionar sobre la suma que verdaderamente necesitamos y analizar, si estamos en grado de pagar la deuda. Si llegamos a la conclusión de que podemos tener problemas con la amortización, es mejor pedir un préstamo más bajo y conseguir la cifra restante de otra manera, por ejemplo tomando un trabajo adicional part-time.

Escoge un plazo de pago sensato

Los bancos e instituciones financieras ofrecen préstamos con pagos a varios plazos. En el caso de préstamos rápidos online, estos plazos pueden ser desde 5 hasta 30 días. Mientras más largo el plazo, más elevado el coste del préstamo, por lo tanto los clientes muchas veces escogen la fecha de devolución más rápida para ahorrar en el monto total a pagar. No obstante, este pensamiento puede llevarnos a una verdadera trampa, dado que si no ajustamos el plazo de pago a nuestras capacidades, puede resultar que en el día del pago no tengamos fondos suficientes para amortizar la deuda. Por lo tanto, si el sueldo nos llega irregularmente o el empleador muchas veces tarda con la consignación de nuestro salario, seamos más cautos y escojamos un plazo de pago más largo. De esta manera evitaremos la situación en la cual el prestamista se verá obligado a cobrar intereses de mora por nuestra falta de cumplimiento en las condiciones del contrato.

Escoge prestamistas confiables 

La última, pero no menos importante es la regla de préstamos que se refiere a la necesidad de escoger solo los servicios de entidades controladas y confiables. Si estamos utilizando una oferta de una entidad financiera por primera vez, controlemos el reglamento en el sitio web y asegurémonos de que ésta contiene todas las autorizaciones legales necesarias. Si tenemos cualquier tipo de pregunta en cuanto a la oferta, no dudemos en contactar el servicio de atención al cliente. Un prestamista honesto responderá a todas nuestras preguntas y además, nos ayudará a lidiar con las formalidades burocráticas conectadas con la solicitud de préstamo.Los préstamos pueden ser la única solución para los problemas económicos temporales o situaciones cuando urgentemente necesitamos fondos adicionales en la cuenta. Sea como sea, recordemos siempre prestar de manera inteligente y con cabeza fría basándonos en nuestras reales necesidades financieras.